Programa Disciplinario de Educación de  Jóvenes y Adultos

Programa Disciplinario de Educación de Jóvenes y Adultos

Derecho a la educación. Nuevo informe PNUD y Unicef

Publicado en Noticias Martes, 14 Octubre 2014 11:22

Una nueva mirada para la educación de adultos: Formar capacidades para el bienestar subjetivo amplía el derecho a la “educación durante toda la vida”.

A partir del estudio de PNUD y UNICEF “El papel de la educación en la formación del bienestar subjetivo para el desarrollo humano. Una revisión al caso chileno”  es posible afirmar que formar capacidades para el bienestar subjetivo fortalece el derecho a la educación.

En efecto, de acuerdo a la concepción detrás del estudio, cuando las personas pueden desarrollar el conjunto de capacidades que hacen más probable y más factible el bienestar subjetivo, es más probable también que amplíen el ejercicio de los derechos ya que se ponen en un posición de utilizar mejor los servicios disponibles,  de hacerlo en términos que fortalezca su propio desarrollo y exigir más que los Estados garanticen el ejercicio de los derechos humanos, especialmente en el caso de aquellos países, como Chile, que han ratificado tratados internacionales como el Pacto de Derechos Económicos Sociales y Culturales o la Convención sobre los Derechos del Niño.

Cómo conseguir que esto suceda es una cuestión de la máxima relevancia, por eso que apreciar el modo en que el sistema escolar está o no formando capacidades para el bienestar subjetivo resulta tan significativo.

Aquí radica el primer aporte clave del estudio, intentar establecer una métrica que permita ponderar el grado de presencia de estas preocupaciones en el marco en que la escuela chilena se desenvuelve.

Los resultados nos muestran que existe consistencia entre las ‘preocupaciones’ educativas y el desafío de formar capacidades para el bienestar subjetivo, esta consistencia se articula en torno a la idea de educación integral.  También nos muestran que esa consistencia no llega a afectar decididamente las políticas que estructuran y condicionan cotidianamente la vida de la escuela chilena.

En este sentido, la revisión del curriculum y los instrumentos que potencian la factibilidad de su implementación (tiempo en el programa de estudios, evaluación, textos y metas de política entre otros)  muestra que lo integral se tensiona con la centralidad que algunas asignaturas –y algunos conocimientos dentro de esas asignaturas- tienen, de donde, esa alta consistencia inicial se diluye un poco al nivel de la implementación curricular y aún más a nivel de la práctica escolar.

Un segundo resultado relevante es la identificación de aquellascapacidades cuyo desarrollo es más prioritariamente una tarea del sistema escolar: “poder conocer y comprender el mundo”, “poder participar e influir en la sociedad en que uno vive”, “ser reconocido y respetado en dignidad y derechos” y “tener y desarrollar un proyecto de vida propio”.

Si bien el desarrollo de estas capacidades es un desafío de la escuela, solo dos de ellas están vinculadas a aquella áreas del curriculum que presenta mejores condiciones de factibilidad para desplegarse, en tanto una de ellas, “tener y desarrollar un proyecto de vida propio”, es la capacidad con menos presencia y más bajas condiciones de factibilidad.

Estos resultados nos muestran, en definitiva que el desarrollo del bienestar subjetivo tiene clara resonancia en la cultura escolar, en el nivel de los propósitos, pero que en la escuela es muy difícil sostener esfuerzos sistemáticos por desplegarlas.

¿Qué hacer? No es sencillo ampliar el repertorio de prácticas escolares ni despreciar los esfuerzos que han orientado las políticas educativas, pero es necesario poner atención a estos hallazgos e integrarlos en el intenso debate educativo actual de Chile, ya que claramente son parte de los desafíos que este la educación chilena enfrenta, así lo muestra el estudio.

Una experiencia escolar orientada por el derecho a la educación, que busca desarrollar el máximo potencial de cada cual, que entiende que el desarrollo de capacidades para el bienestar subjetivo, y una escuela que pone al sujeto en el centro de su quehacer, orientándose por el principio de interés superior del niño,no solo constituyen una contribución a la formación de ciudadanos más autónomos e integrales y al desarrollo de una mejor experiencia escolar. Es también una forma de ampliar el ejercicio del derecho a la educación de todos los niños y niñas de Chile.

Fuente: http://www.revistahumanum.org

Un documento dado a conocer ayer por la Organización Mundial de la Salud en el marco del Día Mundial del Adulto Mayor, señala que en 2050, el 22% de los habitantes del planeta tendrá sobre 60 años y que 400 millones de personas tendrán sobre los 80 años.

La expansión de este rango etario en el globo también es un fenómeno que se replica en Chile. Según cifras del INE, el próximo año el llamado Indice de Adultos Mayores, que mide cuántas personas de 60 o más años hay por cada 100 menores de 15 años llegará a 73, cifra que aumentará a 87,8 en 2020. Incluso, en la Región de Valparaíso, el índice llegará a los 103 en 2020 

Daniela Thumala, sicóloga del Observatorio Social del Envejecimiento y la Vejez de la U. de Chile, explica que el proceso de envejecimiento en los países desarrollados fue paulatino y les permitió adecuarse a esta nueva realidad. En Chile está a la vuelta de la esquina y no queda mucho tiempo para prepararse. “Esto nos plantea desafíos a todo nivel. En políticas públicas, por ejemplo, se debe asegurar que los adultos mayores se mantengan integrados en distintos niveles a la sociedad con acceso a la salud, educación, participación política y justicia”, señala.

Precisamente, para la OMS, el rápido envejecimiento de la población presenta desafíos especiales y no sólo en salud, sino también en el desarrollo de servicios y ambientes amigables con los mayores. Contar con entornos físicos y sociales más amigables y reinventar las suposiciones que se tiene de la vejez para que las sociedades fomenten su participación y visibilidad.

Thumala comparte la mirada. Según ella, no todos los adultos mayores son dependientes, sino que en su mayoría son autónomos, pero en Chile todavía existe el concepto de que vejez es sinónimo de achaque y deterioro y por lo mismo se discrimina, “sin tomar en cuenta que en algún momento todos llegaremos a ser adultos mayores”. La proyección del INE señala que para el 2020 la esperanza de vida de los chilenos en promedio será de 79,7 años: 77,3 para los hombres y 82,1 años para las mujeres.

Otro índice del INE, llamado de Dependencia Demográfica, y que representa la cantidad de personas dependientes económicamente menores de 15 años y mayores de 60 por cada cien individuos entre 15 y 59 años, muestra que para el año 2020 habrá 58,8 menores de 15 y mayores de 60 por cada cien personas entre los 15 y 59 años.

Thumala dice que la cantidad de personas que se podrían dedicar a atender a los adultos mayores con dependencia son cada vez menos. “La familia está cambiando, es más pequeña y la mujer ya no se queda en casa cuidando a los hijos, padres o suegros. Ella trabaja fuera de casa y es difícil atender a los mayores en caso de que se vuelvan dependientes. La familia por sí misma no podrá cumplir con el aseguramiento de la calidad de vida de los adultos mayores”, dice.

Ante eso, la clave, agrega, es la preparación individual y familiar. “Hay que comenzar a pensar desde ya qué haremos cuando seamos mayores, después de jubilar. Hay que tomar medidas de autocuidado, hay enfermedades que son crónicas a esa edad que se pueden prevenir, prepararnos para tener buenas habilidades sociales, establecer relaciones sociales que sean significativas en esa etapa”.

A juicio de Herminia Gonzálvez, del Programa Interdisciplinario de Investigación sobre Cuidados, Familia y Bienestar de la U. Alberto Hurtado, el aspecto sanitario de alguna manera se está cubriendo, pero falta todavía una mirada más sociocultural de los cuidados de este grupo en la que se considere no sólo la dependencia de los adultos mayores, sino también sus tradicione y costumbres. “La mirada sociosanitaria es un reto y tiene que ver con un concepto de ‘cuidadanía’ que es autorreconocerse en una sociedad que pone la vida en el centro, en un sistema que todos somos dependientes en un mayor o menor grado de otros”, señala. En esa visión, dice Gonzálvez, el Estado debe ayudar a proveer esos recursos de cuidado cuando la familia no puede entregarlos.

Fuente: http://diario.latercera.com/

En un acto conmemorativo del Día Internacional de la Alfabetización y el Día Nacional de la Educación de Adultos, celebrado en Santiago de Chile el 9 de septiembre, la subsecretaria de Educación de Chile, Valentina Quiroga, anunció el relanzamiento del Plan Nacional de Alfabetización (antiguamente conocido como campaña nacional), que prevé beneficiar inicialmente en el 2015 a 7.000 personas, número que se incrementará año a año.

El plan nacional enfrentará el analfabetismo en Chile y, entre otras medidas, incluirá la creación de 40 centros de educación permanente de jóvenes y adultos focalizados en en entornos vulnerables.

La iniciativa, además de brindar formación básica y media, incluirá la posibilidad de continuar la formación en oficios, como también otros estudios de índole técnico-profesional. Este anuncio se enmarca en el contexto de la Reforma Educacional, que como Quiroga declaró “es la política pública más grande que un gobierno en Chile se haya propuesto llevar a cabo”.

Según los datos oficiales, cinco millones de personas en Chile no han terminado sus estudios básicos o medios y, de ellos, un millón tiene menos de cuatro años de escolaridad o no sabe leer y escribir correctamente. La campaña “Contigo aprendo” entre los años 2000 y 2009 logró mejorar las competencias de 17 mil personas. La subsecretaria destacó la importancia de este relanzamiento, dado que la educación de jóvenes y adultos brinda reales oportunidades de desarrollo a todas las personas y genera una sociedad más equitativa e inclusiva.

La noticia fue divulgada por la autoridad frente a los convocados a la celebración del Día Internacional de la Alfabetización, entre los que se contaba la coordinadora nacional de Educación de Personas Jóvenes y Adultas (EPJA), María Isabel Infante, el jefe de la División de Educación General del Ministerio de Educación, Gonzalo Muñoz y el director de la Oficina Regional de Educación de la UNESCO para América Latina y el Caribe, Jorge Sequeira junto a funcionarios del mismo ministerio y estudiantes.

Chile y su deuda social

María Isabel Infante, coordinadora nacional de educación de personas jóvenes y adultas (EPJA) de Chile habló en su discurso de la deuda que Chile tiene con la educación de sus jóvenes y adultos:

La educación de adultos debe ser una prioridad en Chile, considerando el alto porcentaje de población con estudios básicos y medios incompletos. En Chile cinco millones de personas entre 15 y 65 años no han terminado sus estudios básicos y medios. De ellos, más o menos un millón tiene menos de cuatro años de escolaridad o no sabe leer y escribir. Frente a estas personas el país tiene una deuda social”.

De esa deuda social que Chile empieza a pagar hablaron tres mujeres que han retomado sus estudios. Una de ellas, Susana, dio su testimonio: “La educación es algo único. Yo ahora no tengo vergüenza, ahora tengo una base y puedo ayudar a mi hijo”. Juana, otra de las estudiantes: “Yo estaba en una burbuja, escondida, sentía que no tenía valor como persona. Yo no podía hablar nada y ahora tengo tema de conversación”.

Día Internacional de la Alfabetización

En la ocasión, Jorge Sequeira, director de la Oficina Regional de Educación de la UNESCO para América Latina y el Caribe, también se dirigió a los presentes mediante el mensaje para esta celebración enviado por Irina Bokova, Directora General de la UNESCO. Su contenido coincide con los anuncios realizados por el gobierno chileno.

De aquel mensaje, Sequeira expresó: “La alfabetización permite reducir la pobreza, encontrar empleo, tener un mejor sueldo. Es uno de los medios más eficaces de mejorar la salud de las madres y los niños, entender las recetas de los médicos y acceder a la atención de la salud. Gracias a los avances logrados en la educación de las mujeres en edad de procrear se salvó la vida de más de dos millones de niños menores de 5 años entre 1990 y 2009. La alfabetización facilita el acceso al conocimiento y pone en marcha un proceso de empoderamiento y de confianza en sí mismo que beneficia a todos. Esta energía, multiplicada por millones de personas, es la que sustenta el futuro de las sociedades.”

En su lectura, Sequeira puntualizó que para la UNESCO las políticas públicas ligadas a la alfabetización y la entrega de competencias para la vida son vitales para construir las sociedades del futuro: “¿Qué tipo de sociedades pensamos construir con una juventud analfabeta? Ese no es el mundo que queremos. Queremos un mundo en el que cada persona sea capaz de participar en el destino de las sociedades, de acceder a los conocimientos y de enriquecerlos a su vez.

Fuente: http://www.unesco.org

Este libro representa un importante producto de la “Estrategia Regional sobre Docentes para América Latina y el Caribe” de la UNESCO, inserta a su vez en la estrategia a nivel mundial, “Profesores para una Educación para Todos”. En el desarrollo de esta estrategia regional y en la elaboración del documento ha actuado como secretaría técnica un equipo del Centro de Estudios de Políticas y Prácticas en Educación (CEPPE) de la Universidad Católica de Chile.

La publicación tiene como objetivos formular un estado del arte y orientaciones para las políticas docentes de los países de América Latina y el Caribe considerando las siguientes dimensiones: formación inicial, formación continua, carera docente e instituciones y procesos de las políticas docentes.

Para la elaboración de este libro, la OREALC/UNESCO Santiago definió un método de trabajo basado tanto en la contribución de expertos latinoamericanos en políticas docentes, como en el aporte de ocho grupos nacionales de consulta y deliberación de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Guatemala, México, Perú y Trinidad y Tobago, constituidos por actores representativos de los ámbitos gubernamental, académico y sindical docente. El resultado constituye el fruto de la interacción entre dos fuentes y tipos de conocimiento y criterios de acción: el especializado sobre la problemática docente a nivel regional, y el surgido de la experiencia de grupos nacionales al respecto.

El texto permitirá a quienes se preocupan de las políticas hacia el sector docente – sea como decisores, estudiosos o actores educativos– disponer de información relevante, conocer los principales nudos críticos que se enfrentan en sus distintas dimensiones y discutir los criterios generales y orientaciones que se proponen. Asimismo, los contenidos propuestos están destinados a contribuir a la generación de discusiones contextualizadas a la realidad de cada país, entre los distintos actores de las políticas educativas en los países de la región con el propósito de avanzar hacia sistemas educativos que cuenten con los docentes bien preparados, comprometidos y socialmente reconocidos que requieren para asegurar calidad y equidad educativas.

A su vez, el documento plantea dilemas y tensiones que invitan a profundizar la investigación, reflexión y discusión de temas cruciales para diseñar políticas que permitan realizar transformaciones en pro de un fortalecimiento de la profesión docente, fundado en un mejoramiento de la formación inicial y en servicio del profesorado, del trabajo docente, así como respecto de las regulaciones y condiciones en que este se desarrolla.

Fuente: Publicaciones Unesco